¿Qué son los jardines verticales?

La masificación de las ciudades y las nuevas tendencias de diseño y arquitectura fueron los alicientes necesarios para que el botánico francés Patrick Blanc inventara un sistema para crear jardines verticales cuya base vegetal formara un muro. Corría el año 1988 cuando el especialista patentó su creación e hizo el primer jardín de este tipo en la Ciudad de las Ciencias y de la Industria de París.

Desde ahí, los jardines verticales se han usado en numerosas construcciones, desde residencias y centros comerciales, hasta museos y universidades, tanto en espacios interiores como exteriores.

Además del objetivo de reverdecer las ciudades tras la galopante construcción maximizando el espacio, este tipo de jardines tiene muchos beneficios medioambientales sustentable e innovadoramente.

Características de un jardín vertical

Los jardines verticales se componen de:

  • Riego: se realiza por medio de una tubería micro porosa.
  • Malla: utilizada como sujeción, está electrosoldada y posee protección solar.
  • Vegetación: varía según la zona geográfica y el clima. Algunas comunes son helechos, orquídeas y líquenes, entre otras.
  • Bandeja de fibra de vidrio: con una durabilidad y resistencia altas e impermeabilizada.
  • Sustrato: compuesto por musgo Sphagnum moss, que atrapa muchos nutrientes y evita parásitos. No se pudre.
  • Cámara ventilada: que pase la corriente de aire es importante para la supervivencia del jardín vertical. Para “refrigerar” la pared dejamos un espacio mínimo para que corra ese aire.
  • Aislamiento externo: se trata de un material que cubre el muro y lo protege.

Beneficios de estas estructuras verdes

Los beneficios de los jardines verticales son muchos:

  • La característica de su verticalidad hace que se aprovechen al máximo los espacios.
  •  Ahorro de tiempo: no se necesita eliminar malas hierbas.
  • Ahorro energético y, por lo tanto, económico: tener un jardín vertical podría reducir hasta 5 grados la temperatura en espacios interiores.
  • Ahorro de agua: el consumo se optimiza porque permite la instalación de un circuito de riego eficiente.
  • Ahorro de mantenimiento: gracias al musgo, no atraen insectos ni bacterias.
  • Mejoran la visibilidad de espacios grises y urbanos no utilizados. Hay una integración arquitectónica y paisajística muy interesante.
  • Ayudan a subir el valor comercial de la casa o edificio donde se ubica.
  • Desde el punto de vista medioambiental, actúa positivamente sobre el clima, ya que producen oxígeno y retienen polvo.
  • Protección de la radiación solar y mejora la eficacia térmica por la “refrigeración” y enfriamiento del muro en verano.
  • Absorción del ruido por parte de las plantas.

Tipos de jardines verticales

Los tipos de jardines verticales se caracterizan por tener estilos propios y, al ser tan flexibles, poder adaptarse a los gustos de quienes los desarrollan y a los estilos de los lugares donde se ubican. Los tipos de jardín vertical más comunes son:

  • Macetas de madera: se utilizan en espacios exteriores con el objetivo de tener un jardín ordenado y eficiente. Permiten ser colocadas de diferentes formas en la pared y ser fijadas de manera segura. Brindan un toque rústico al ambiente.
  • Botellas de plástico: se trata de una solución ecológica y aprovechamiento de material de desecho. Las botellas hacen que se ahorren costos, permiten una pared muy vistosa y son fáciles de armar.
  • Cuadro vivo: puedes colocar una estructura vertical en una pared del interior de la casa. Esta estructura tendría una base de musgo o helecho, aunque debe ser colocada junto a una ventana con buena iluminación o frente a una luz eléctrica que instales para simular la luz natural.
  • Estructuras  para muchas macetas: si eres un apasionado de las macetas puedes crear muros con ciertas estructuras de diferentes estilos en el mercado. Los materiales son variados, desde hierro hasta madera; tú decides.
  • Pared de cultivo: en este tipo de muro, toda la superficie se llena de jardín. El riego es automático y se ubica sobre todo en exteriores. Permite jugar con el color y la forma de la vegetación.

¿Cómo hacer un muro verde?

Las posibilidades de hacer un jardín vertical son muchas. Incluso un jardin vertical artificial. En este post explicamos cómo crearlos con sencillos pasos:

Con botellas de plástico

Para crear un jardín vertical con botellas se necesita:

  • Podemos utilizar 7 botellas, dos de ellas con tapón. La capacidad puede ser de 2 o 3 litros.
  • Tijeras, cúter y un punzón.
  • Alambre.

Cómo hacer el jardín: cortamos la base de una botella y hacemos dos agujeros con las tijeras en el cuello de la misma. Llenamos la botella con tierra con abono y cerramos con el tapón antes de colocarla en el lugar que queramos. Repetimos el proceso con otra botella, pero no la cerramos. La colocamos encima de la primera botella presionándola para que quede fijada y se mantenga firme.

Hacemos el mismo proceso hasta llegar a las dos últimas botellas. A la penúltima le cortamos unos 20 centímetros de la boca y a la última la base. Con el punzón le hacemos una perforación al tapón de esta última y le añadimos agua. El cúter se utilizará para abrir ventanitas en cada botella. Al final, ponemos las especies de plantas que deseemos.

Con palets

Para realizar un jardín vertical diferente, reaprovechando elementos interesantes, aconsejamos el jardín vertical con palet de embalar. Más barato, imposible y con un proceso de elaboración muy sencillo.

Elementos necesarios:

  • Un palet: se puede comprar muy barato o encontrar gratuitamente en algún polígono industrial, ya que se utiliza mucho para transportar mercancía.
  • Lona de plástico para la jardinería.
  • Papel de lija.
  • Grapas, pistola de grapas, martillo y puntillas.
  • Tierra preparada (se puede encontrar en cualquier vivero, la venden en sacos).
  • Plantas de raíces poco profundas y lento crecimiento.

Modo de preparación:

Preparamos el palet y utilizamos el papel de lija para pasarlo bien por su superficie. Con eso eliminaremos las astillas y trabajaremos la estructura sin hacernos daño. Aprovechar y quitar todos los clavos sueltos que tenga la madera.

Se cubre el palet con la lona de plástico, especialmente la cara trasera del palet y tres laterales. Es importante rematar bien las esquinas con la grapadora.

Sembrar el jardín. Lo primero será esparcir la tierra preparada de abajo a arriba. Colocar las plantas muy pegadas con el palet en horizontal. Regar el jardín continuamente durante una o dos semanas. Cuando veamos que las plantas ya están asentadas, entonces colocarlo verticalmente.

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